viernes, 4 de julio de 2014

Myanmar encadenado: el período socialista (1962-1988)


Bandera de Birmania (1974-2010)
Cuando se realizó el golpe de estado de 1962 en Myanmar se planificaron cuatro objetivos, garantizar que la Unión Birmana no se desmantelase a través de la secesión de las minorías étnicas, acabar con la corrupción del gobierno civil, fortalecer la economía nacional a través del socialismo y establecer un gobierno militar, como se observa, los militares a partir de la independencia birmana se otorgaron el papel de guardianes del orden de su país.


Inmediatamente en el poder, Ne win, líder del golpe de estado, comenzó a desmantelar todos aquellos elementos legales que limitaban el poder militar. Este golpe de estado tenía como objetivo realizar una vía birmana hacia el socialismo por lo que contó con innumerables apoyos de la comunidad estudiantil, la cual se había visto involucrada en movimientos anticolonialistas. Pronto este apoyo estudiantil se apagaría ya que observarían como la educación iba a ser blanco de numerosas restricciones. En julio de ese año, unos 2000 estudiantes salieron a manifestarse contra las restricciones del nuevo gobierno, Ne Win enviaría al ejército a que realizase una represión sin miramientos, se habla de unos 100 muertos durante la manifestación, pero cifras oficiales del gobierno del momento hablan tan solo de 15. Se abría así la primera página de lo que iba a ser el gobierno de Ne Win en Birmania.

¿Quién era Ne Win?
Ne Win, presidente de Birmania (1962-1988)
Ne Win, militar, desempeñó un importante papel en la independencia de Birmania, tuvo una estrecha relación con Aung San, el padre de Birmania. Durante el Gobierno Civil, fue ministro de defensa y en una ocasión viceprimer ministro. Era un hombre inteligente que reclutaba a gente a quién podía controlar, también era muy supersticioso.

Ya instalado en el poder, Ne Win y los militares iban a intentar llevar a cabo la vía birmana hacia el socialismo. Esta vía era una mezcla de socialismo, budismo y humanismo. En la teoría se hacía hincapié entre las filosofías igualitarias de budismo (religión de la mayoría birmana) y marxismo. Se cogía también el punto de la inevitabilidad del cambio para el budismo así como la relación entre el medio ambiente y el hombre, así pues, budismo y marxismo se unían para engrandecer Birmania, la teoría estaba hecha, pero ¿sería igual de bonito en la práctica?

La administración birmana sufrió una purga tras el golpe de estado, civiles iban a ser sustituidos por militares, militares que el único mérito que tenían era su lealtad al Partido Socialista Birmano, ya que muchos eran inexpertos en los puestos que se les otorgaba, este iba a ser uno de los principales motivos del declive de Birmania, la inexperiencia de sus gobernantes. La censura iba a convertirse en algo cotidiano.

Alrededor de 15.000 empresas fueron nacionalizadas a manos de una burocracia incompetente, la pluralidad de partidos políticos fue prohibida, estableciéndose al Partido Socialista Birmano como el único partido legal. El país comenzó a aislarse del mundo exterior, dando lugar a la situación actual de ser uno de los países más herméticos del mundo junto con Corea del Norte. Birmania poco a poco vio como no podía ir sola hacia su destino, la insuficiencia alimentaria, encarecimiento de precios, disminución de exportaciones hicieron que Birmania pasara a ser uno de los países más pobres de Asia.

En cuanto a materia de política exterior, Birmania como ya hemos dicho se aisló, la intención del gobierno era permanecer neutral durante el transcurso de la Guerra Fría, aún así era evidente el aprecio hacia China. Birmania no participó en el Movimiento de los Países no Alineados ya que lo consideraba un movimiento cercano al bloque soviético. Hasta 1988, la inversión extranjera en el país estuvo prohibida, salvo para una empresa alemana que producía armas de fuego, ya podemos observar el carácter de este nuevo gobierno.

Hasta ahora, Birmania había sido gobernada por decretos de mano militar, el gobierno quería continuar en el poder y para ello había de renovar, hacer cambios para que nada cambiase, por lo que se acordó otorgar una constitución, el año 1974 era el elegido para tal acto. Se implantó pues un estado unitario, eliminándose el federalismo birmano que nació para contentar a la pluralidad étnica del país. Se seguía el modelo de estado de las democracias populares de Europa del Este. Se establecía un estado socialista de partido único, es decir, un estado autoritario.

Minoría rohingya
La respuesta de las minorías étnicas ante la nueva constitución fue la de luchar por su independencia por lo que muchas naciones ayudaron y apoyaron a estas minorías, entre las que se destaca la de los rohynga, estas minorías veían al ejército birmano como un ejército de ocupación extranjera. La respuesta del gobierno central fue la de la represión y la violencia.

En cuanto a religión, los militares siguieron las líneas de los monarcas birmanos defendiendo al budismo como un elemento de la identidad nacional, tratando de eliminar sectas budistas y construyendo pagodas. Eso sí la religión sería controlada por el estado.

Sein Lwin
La situación económica de Birmania empeoraría en los 80. Los precios de las exportaciones estancaron la producción agrícola (principal sector de la economía birmana). Ello llevó a un crecimiento de la economía sumergida, el contrabando se generalizó y llevó a una privación de ingresos al estado birmano. Todo esto conllevó a una inflación lo que hizo que el gobierno reaccionara liberalizando la economía permitiendo a los agricultores vender sus bienes mediante los ejes de oferta-demanda, esto parecía que podía ayudar a la recuperación económica, pero poco más tarde el gobierno se propuso cambiar la moneda por lo que gran parte de los billetes que estaban en curso se declararon ilegales, dando lugar a un empeoramiento de la economía ya que la confianza en la moneda birmana cayó estrepitosamente, el resultado fue la destrucción de la industria nacional.

Imagen de las manifestaciones de 1988
Este ambiente produjo un gran descontento por parte de la población hacia su gobierno, en 1988, tras una brutal represión por parte de la policía birmana a unos estudiantes en una tetería, estalló una revolución popular. Ne Win ante esto intentó promover una nueva constitución que permitiera el pluralismo político, dirigentes del Partido lo rechazaron por lo que Ne Win dimitió y accedió al poder Sein Lwin, conocido como el carnicero de Rangún, fue el hombre que dirigió la brutal represión contra la revuelta estudiantil de 1962. El levantamiento popular ocupó la superficie de todo el país, ya no iban a ser las grandes ciudades, Rangún y Mandalay, las protagonistas de las revueltas, iban a ser todos los rincones del país. Sein Lwin tras una brutal represión en agosto de ese año, fue obligado a dimitir y fue sustituido por Maung Maung, un civil,. Mientras U Nu, quién fue primer ministro antes del golpe de estado, estableció un gobierno paralelo, la anarquía y el caos se apoderaron de Birmania, lo que hizo que EE.UU, y los países vecinos de Birmania establecieran un cordón sanitario en sus fronteras, temían que la inestabilidad birmana se convirtiera en inestabilidad asiática.

Los militares vieron que el país estaba al borde del abismo por lo que se lanzaron a realizar un golpe de estado, no para establecer un gobierno civil, sino para reforzar el  control militar del país, la represión continuó a este golpe de estado, miles de personas murieron, se cree que 3000 fueron las víctimas mortales. Con sangre empezó, y con sangre acabó la era socialista birmana.

BIBLIOGRAFÍA:
-AA.VV. The Cambridge History of Souteast Asia. Volume two. Cambridge University Press. 2008
-DORÉ, Francis. Los regímenes políticos en Asia. Siglo veintiuno.1996.
-PYKE, Francis. Empires at war: A Short History of Modern Asia since World War II. I.B Tauris. 2010
-STEINBERG, David. Burma/ Myanmar: what everyone needs to know. Oxford University Press. 2010

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